sábado, enero 31, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVIII)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVIII)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia, en el septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia.
(Misceláneas de su historia)
Juan B. Viñals Cebriá
DESAPARICIÓN DE LAS HUERTAS DE MARCHALENES.
En el capítulo anterior hablábamos de la l`Olleria, histórico caserío musulmán-valenciano, asentamiento principal de los artesanos Ollers(alfareros), situado a la vera de la acequia de Mestalla, braç de Petra, dentro del raval de Marjalena, tanto el lugar, como la acequia, aparecen ya mencionados en el celebrado Llibre del Repartiment.Hoy nos referiremos a la desaparición de las huertas de Marchalenes, en el periodo de los últimos años del S. XIX y primeros del S. XX, es cuando el Ayuntamiento de Valencia decide ampliar la ciudad y se realizan las dos Grandes Vías y además de la avenida de Victoria Eugenia (Reino de Valencia) que en un principio, el proyecto pretendía que llegara hasta la misma escalera Real del Puerto. Con la aparición de nuevas zonas urbanas en nuestra horta nord, se trazan nuevos caminos y calles, por lo tanto cunden las expropiaciones por doquier. La gran ciudad se engulle entre otras la mayor parte de las fértiles huertas y vegas de este raval marjalenc. Frente al Monasterio de la Zaidia se acomete y se ejecuta la apertura del nuevo camí de Barcelona (avenida Constitución) y algunas de sus calles adyacentes, hasta el mismo molí de Villacampa. Al mediodía se proyecta y realiza el camí Nou de Burjassot, Llíria, o Ademús (Avinguda Burjassot). Siendo alcalde de Valencia don Joaquín Reig Piqué (1884-1885), por la parte norte, se abre una gran ronda conocida como el Camí Trànsits (Avenida Peset Aleixandre, y como consecuencia de tan portentosa obra se deja cercado al barrio de l`Olleria). El Camí Trànsits en su diámetro constaba de doce kilómetros y estaba previsto en todo su recorrido de planchas metálicas destinadas a favorecer el tránsito de los carros. También se plantaron árboles para favorecer de sombra a viandantes y carreteros. Y por si esto fuese poco, durante el año 1887 aún se le esquilman más alquerías y tierras a este arrabal al colocar las vías del ferrocarril eléctrico Marchalenes Líria y la consiguiente instalación de la nueva estación metropolitana, con sus correspondientes servicios anexos para el funcionamiento de este nuevo transporte destinado a personas y mercancías. Entre las actuales calles Juan XXIII hasta la Gayano Lluch se encontraba el “femer” en donde los “fematers” (huertanos) depositaban la monda que recogían en sus carros por la ciudad y que luego se servía como abono para la huerta.
DESAPARECIDO TODO NUESTRO ESPLENDOROSO PATRIMONIO Con tristeza, añoranza y hasta con reprimida melancolía tenemos que decir donde antes habían blancas Almunias, cenias regadas con norias, rahals, alquerías, barracas, alguns molins i llogarets...Donde antes había frondosas huertas y deliciosas vegas bañadas por las cristalinas y abundantes aguas, provenientes de las siempre caudalosas acequias de Mestalla, Tormos, Rascaña, Braç de Petra, Rambla i Algirós, y toda aquella extensa y bien trazada red de acequias menores compuestas por rolls, braços, regs, sequiols, bollidor, goleró, llengues i ullals...no queda res.Si exceptuamos la gran obra que fue la construcción del perfecto sistema de riegos de nuestras vegas y huertos, nada ha quedado del gran patrimonio cultural que nos dejaron nuestros antepasados árabes. Todo ha desaparecido cual si un vendaval hubiese borrado el esplendoroso pasado musulmán en Marjalena, La Saidía, l’Olleria, y Tendetes, a diferencia de otros asentamientos de Al Andalus. En nuestro antiquísimo “raval” todo el patrimonio musulmán que figuraba antes del “REPARTIMENT” fue destruido o esquilmado, hasta el punto en que se desconoce donde se encontraban el palacio o el alcázar, o los supuestos y sibaritas baños de una reina o rica mora, las mezquitas, los molinos, o los artesanales hornos dels “ollers”, inclusive los preciosos jardines que en la antigüedad cantaron famosos poetas árabes valencianos, no queda ningún edificio, convento, fuente, o retablo que perpetúe nuestro pasado histórico. Esta lamentable situación no ocurre solo en Marchalenes. No se salva de esta tropelía ningún arrabal o barrio de la ciudad de Valencia en lo que respecta al ultraje sufrido con el desaparecido y después tantas veces añorado patrimonio árabe-mudéjar, o musulmán valenciano. Nuestra huerta y sus moradores de tez morena, como copia de los moriscos en el sentido exacto de la etimología que tiene la palabra, eran sus labradores que antaño vivieron por estas huertas, capitulo relevante en este arrabal fueron sus abnegados labradores; ellas, y ellos, eran a diario los primeros que llegaban todos los días al Mercado de Abastos de Valencia, donde con destreza y donosura exponían sus acreditadas mercancías en sus puestos, para seguidamente pasar a pregonar sus frutas y hortalizas con aquella su peculiar garantía, a la que acompañaban aquellas eufónicas y categóricas voces que pronunciadas por el efecto de la imela (la imela es un "fenómeno fonético de algunos dialectos árabes, antiguos y modernos, consistente en que el sonido a, generalmente cuando es largo, se pronuncia en determinadas circunstancias como e o i. Existió en el árabe hablado de la España musulmana" (DRAE), y nuestros labradores pregonaban dulcemente, aquello de.- ¡Ja esta ací el Marjaler!, o ¡Ja esta ací la marjalera! -No habia nada más que hablar, ni que decir -estaban más que garantizados la calidad de sus excelentes productos. Donde originariamente se hallaba Marjalena, horta i marjals de l’antic raval de extramurs de la Ciutat de Valencia”,- “no queda res” y por tanto olvido e indiferencia. Terminaremos dando paso al loado poeta Vicent Andrés Estellés, premio de las letras valencianas, que con tanta frecuencia visitó este arrabal que con su apasionado cariño por las cosas de Valencia, dejó escrito en “Las Provincias” el siguiente fragmento referido a la popular “Parreta” donde se condimentaban las más sabrosas paellas, y al conocido “Molino de la Esperanza”.“Ara no queda res. Es a dir: ara l’horta ha desaparegut, tot està edificat. LA ciutat creix i s’ho menja tot. És un fet, però malgrat totes les comprensions, un fet trist i melancòlic...no queda res...”
BIBLIOGRAFIA y FOTOS
Juan B. Viñals Cebriá. –« Marchalenes(...) ».-2000.

sábado, enero 24, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVII)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVII)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia, en el septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

L`OLLERIA
(Partida del raval de Marjalena) En el capítulo anterior hacíamos referencia al Barri Barrinto, que fue conocido anteriormente como “les Cases de Sarso”. Y escrbíamos que, poseemos testimonios orales, de cuando quedó configurado este diminuto núcleo rural, por lo que debemos de situarlo en el transcurso del siglo XIX. Hoy nos referirnos a L`Olleria, histórico caserío, musulmán situado a la vera de la acequia de Mestalla, braç de Petra, que tanto el lugar, como la acequia, aparecen ya mencionados en el celebrado Llibre del Repartiment. L`Olleria se conformaba a la inmediación de la mencionada acequia de Petra, cuyos dos históricos nombres se pierden en la oscura noche de los tiempos. Lindante entre Benicalapech/Benicalap y la Senda dels Bandejats, todo dentro del ámbito del antiquísimo Marjalena/Marchalenes. En la actualidad engullido por altas edificaciones, aun podemos encontrar sus restos olvidados junto al Parque de Marchalenes. En la década de los años sesenta, concretamente el día 9 de abril de 1964, de manera incomprensible el Ayuntamiento de Valencia cambio el rotuló de l`Olleria por el de calle Olba, privando al lugar de tan histórico y determinativo topónimo, por donde antaño discurría la ya mencionada y caudalosa acequia de Petra, quien junto a las de Algirós, Rambla Rascanya, Tormos, Mestalla y terres marjalenques de vora riu propiciaban las arcillas para los artesanales Ollers, nombre que se fundamentaba en el ancestral oficio de los artesanos pobladores de este lugar. Personas mayores, cuyos antepasados vivieron desde siempre en este apacible territorio, recordaban con añoranza que sus abuelos dijeron que sus antepasados elaboraban con artesanal destreza objetos construidos con arcillas provenientes de las referidas acequias y ramblas. Tan artesanal oficio ya existía desde antes de la llegada de las huestes del Rey Jaime I. Los musulmanes valencianos moradores de este territorio eran de profesión Ollers, denominación valenciana del castellano Olleros (alfareros). Se dice que los Ollers de Valencia tenían gran destreza en la elaboración de las diferentes vasijas de barro, y que tenían gran pericia para seleccionar las arcillas para según que objeto pretendían elaborar. Las arcillas pobres en hierro se empleaban para los receptáculos destinados con el contacto con el fuego, ya que estas arcillas resistían altísimas temperaturas como perols i cassoles y otros objetos para cocinas de uso domestico y, los revestimientos de los hornos de pan-cocer. Para la transformación de las grandes ollas, atifells (vasijas), ánforas, cantaros y jarros, se aprovechaban arcillas más elásticas que se moldeaban con suma facilidad y que después de horneados adquirían gran dureza y resistencia. Estos objetos de gran tamaño eran destinados en aquellos remotos tiempos, para almacenar o transportar agua, aceite, vino, salazones y otros adobes perecederos.
ULTIMOS TIEMPOS DE L`OLLERIAHasta que apareció la desaforada especulación, l`Olleria era por entonces un idílico paraje valenciano, por donde fluía caudalosa la mencionada acequia .Mi primer recuerdo de este lugar correspondería al año 1933, en que acompañaba en aquella ocasión a mi abuela María, que iba a visitar a unas amigas. El caserío que recuerdo y la caudalosa acequia eran envueltos por un frondoso vergel con altos y variadísimos árboles que proporcionaban una idílica umbría; sus edificios eran de una u otra manera lo que en Valencia se conoce como alquerías, de construcción bajo medieval , todas ellas se encontraban encaradas a la gran ciudad, uno de los motivos principales que llamaban poderosamente la atención, era la blancura de las fachadas, como queriendo perpetuar su ascendencia como si de un aldea moruna se tratara. Frente al agrupado caserío donde discurría la amplia y profunda acequia se había construido un banco con rajoles donde se disfrutaba de tan apacible sombra, favorecida por la frescura de la corriente del agua tan cristalina. Para acceder a la llamada alqueria de Benito (anteriormente Blay Martí), feudo que se encontraba enfrente y para cruzar el canal, se disponía de una palanca, la puerta principal se encontraba cara a poniente. El vecindario estaba compuesto por huertanos, creyentes en su mayoría, y sentían gran veneración por el dominico Sant Vicent Ferrer. El dominico valenciano que según el historiador Martínez Aloy.-“Tanto gustaba de apostolizar por estas huertas”. Hasta el día de hoy aun se pude contemplar algún retablo de taulellets manisers, que reproducen al santo dominico valenciano.
ETIMOLOGIA Y ORIGEN DEL TOPONIMO “Las grafías documentales recogen perfectamente la trayectoria fonética del topónimo. La voz geográfica encuentra apoyo interpretativo en el vocablo común Olleria, alfar, -alfarería procedente igual que oller, del latín. En efecto, el latín vulgar Olla (del latín clásico AULÚLA, olla) originaria también la forma derivada ollarius, de donde nuestro oller formó el valenciano el derivado de Olleria base de nuestro topónimo.Ya en el Repartiment encontramos lexicado como topónimo el vocablo oller, con la grafia Olarios, y también con la forma latinizada Ollarius”.
Bibliografía. Desamparados Cabanes Pecourt, Ramón Ferrer Navarro, Abelardo Herrero Alonso.-
“Documentos y Datos (…)” 1981.Juan B. Viñals Cebriá.-“Marchalenes (…)”. 2000. Y fotos.

domingo, enero 18, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVI)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XVI)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia, en el septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia.
(Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

BARRIO BARRINTO (Cases de Sarso)
En el capítulo anterior habíamos hablado de las calles de la Bomba, de la calle Actor Mora (Casas de Real), y la desaparecida Senda del Ventrero, correspondiente a la calle Doctor Olóriz, avenida Constitución. En el presente capitulo queremos referirnos al Barrio Barrinto, anteriormente conocido como “les Cases de Sarso”. No poseemos documentos, pero sí testimonios orales, de cuando quedó configurado este diminuto núcleo rural, por lo que debemos de situarlo en el transcurso del siglo XIX. El amigo Félix Valls Pons, huertano y buen conocedor de la historia de este poblado mitad lacustre y mitad huertano, es quien me asegura, que según su padre, este caserío se llamó con los indicados nombres; nombres, que posiblemente fuese todo como consecuencia de los motes o apodos, que tenían los dueños del caserío, primero serían los de la familia Sarso, y después pasaría a la de Barrinto. Retomando la década de los años 40, del siglo pasado, el vecindario de Marchalenes, conocía tan diminuto lugar, con el ampuloso nombre de Barrio Barrinto, en realidad se trataba de un pequeño grupo de casas y corrales de ganados en medio de tan fértil huerta, en total habían diez casas, y en cinco de ellas disponían de un piso con vivienda. Todas estas edificaciones estaban encaradas frente a poniente, y el censo del vecindario en su mayor desarrollo la componían quince familias. Esta aldehuela, aunque distante, en el callejero de la ciudad de Valencia, figuraba integrada en la calle Montanyana.El desplazamiento desde el núcleo principal de Marchalenes, se realizaba por un camino de tierra, el cual empezaba entre la casa del Rosafench, el Molí Plantes, y la alqueria de Lluna, donde más al Este, se encontraba el Maset del Canari, lugares estos próximos a la vieja Estaçioneta de Marchalenes. El principio de la entrada del camino se encontraba franqueado en una parte, por una monumental Higuera, y en la otra, por un más que centenario Olivo. La primera edificación que te encontrabas era con la casa de Presentaçiò la Minyona, nacida el día 21 de noviembre de 1902, y fallecida más que centenaria. Principalmente el trasiego de carros, y vehículos se realizaba por un viejo camino de herradura, que tenía su entrada y salida por el camino de Tránsitos (actualmente Peset Aleixandre). Uno de los rasgos característicos de estas huertas era su dedicación al cultivo de verduras para el mercado de la gran ciudad, un dato curioso, pero nada extraño en estas antaño tierras marjalencas, es que años después de terminada la guerra civil (1936-1939), Voro el de Barraca, mantuvo la tradición y continuó cultivando arroz regado con agua de la acequia de Tormos, lo mismo que siglos antes lo hicieran vora riu los moradores de estas tierras marjalencas. Otro caso que nos viene a confirmar la bondad y fertilidad de estas huertas es que los Barrintos, en unas de sus propiedades, y más concretamente en las parcelas recayentes a la parte posterior de Casa Lluna, con éxito y con frecuencia cultivaron la chufa, de donde se elabora la deliciosa horchata (deliciosa bebida refrescante valenciana, preparada con agua, azúcar y chufas. Las chufas son unos pequeños tubérculos subterráneos con forma de nudos que proceden de las raíces de la juncia avellanada, que se llama así por la forma de su fruto parecido a la avellana). El trato entre las familias residentes en tan apacible y delicioso lugar, era por su cordialidad y confianza, como si de una sola familia se tratara. Otra particularidad muy común entre los lugares de la huerta, es que la mayoría tenían o se conocían por el apodo, mi amigo Jacinto Pérez, desgraciadamente desaparecido y originario de este barrio, me contaba hace más de ocho años los motes que en ese momento le vinieron a la memoria, -el tío Guitarra, el Moreno, el Cabrero, el tío Pisorro, la Guardabarrera, el Caragolero. -Alt, i se m'oblidava dir-te que jo sóc fill, de la Minyona-. En la actualidad no queda vestigio alguno de tan delicioso lugar huertano, recordar que este caserío se encontraba donde actualmente se halla la Piscina dentro del Parque de Marchalenes. Sirvan estas breves líneas como recuerdo de las personas que tan felizmente vivieron en el dicho lugar, y además de dejar constancia de la existencia del luminoso Barrio Barrinto, dentro del barrio de Marchalenes.
Bibliografía y fotografías.:
uan B. Viñals Cebriá.-“Marchalenes (…)”.2000.

sábado, enero 17, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XV)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XV)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia.
(Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá


En el capitulo anterior hacíamos una referencia al “llogaret” de Tendetes, y algunas de sus circunstancias históricas, así como al incierto origen de su controvertido nombre. Entre las misceláneas del presente capitulo hoy queremos recordar, que cuando discurrían los últimos años del siglo XIX, existía en el barrio de Marchalenes, una calle con el insólito nombre de la Bomba, desconocemos cual seria el motivo de que en el nomenclátor de la ciudad de Valencia, figurara la mencionada calle con tan explosivo nombre. ¿Cuál seria el motivo de que rotulara con este nombre? ¿Que significado tendría aquel nombre? -Esta callejuela o “Adzucat,” (“cul de sac”), denominación que coloquialmente dábamos en valenciano a las calles que no tenían salida. La anécdota poco grata surgió en el transcurso de la guerra civil española (1936.1939), cuando un agente de la Guardia de Asalto del bando republicano, que vivía en la mencionada calle, le hicieron prisionero, y su esposa al intentar escribir a su marido una carta a través de la Cruz Roja, pensó que en el enemigo podria levantar sospecha el mencionado nombre, y tuvo que recurrir al cambio de domicilio de un familiar con nombre nada belicoso, pues temía que el marido fuese represaliado por residir en una calle con el nombre de tan destructor artefacto. La desaparecida calle o “Adzucat,” de la Bomba, se encontraba donde ahora se halla la calle Periodista Llorente, en la parte recayente a la calle Reus, cerca del Parque de Marchalenes. También es verdad que “els marjalers” diferenciábamos algunos tramos de calles, o sendas, con nombres que nosotros mismos adaptábamos pero que no tenían ningún rótulo; ahora recuerdo la, “Senda del Ventrero”, esta travesía, o senda con el suelo casi siempre húmedo y negro el cual discurría entre el alto muro del huerto del Monasterio de la Zaidia, y una acequia, y tomaba el nombre debido que en el camino de Barcelona, actual Avenida Constitución, esquina calle Ruaya, existía una afamada taberna conocida con dicho nombre. También recuerdo las próximas y célebres Casas de Real, donde en el Nomenclátor de 1876, figura Barrio sexto, como Poblado. En época anterior se conocía como -Vía de Bétera-. Posteriormente el 22 de septiembre de 1934, la comisión de Estadística rotula con el nombre de calle Actor Mora, -ya que anteriormente como decíamos se conocía como -Vía Bétera, este caserío se encontraba entre la de Sagunto, y el Camino de Barcelona. En la antigüedad este poblado era conocido popularmente como “carrer Mitjagalta” Pocos recordaran este antecedente de este apacible lugar de la actual calle Actor Mora, donde todas sus casas se encontraban encaradas hacia la gran ciudad.Continuará
Fotos:Juan B. Viñals Cebriá

sábado, enero 10, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XIV)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XIV)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá



En este capitulo haremos mención al entrañable lugar conocido últimamente como Tendetes, y que tan vinculado estuvo desde siempre al arrabal de Marjalena/Marchalenes. La primera referencia escrita que encontramos de este lugar aparece con la grafía de Tendetes Marjalena, nombre por el cual se conocía este luminoso llogaret (caserío) cuando discurría el siglo XV , hasta alcanzar el siglo XVI; cuando el 6 de septiembre de 1507, la iglesia de Campanar, se desmembró de la de Santa Catalina, y se adopto por el de Tendetes de Campanar, todo ello debido a que los feligreses de Tendetes y Marchalenes dejaron de pertenecer a San Bartolomé, y los primeros de ellos , pasaron a ser parroquianos de la iglesia del poblado circunvecino de Campanar. Tendetes pequeña aldehuela, en sus postreros momentos se le designaba sin más, como Tendetes. Este apacible y luminoso caserío, en la década de los años sesenta del siglo XX, se localizaba en el margen izquierdo del río Turia, en el septentrión de extramuros de la ciudad de Valencia. Este prehistórico y tranquilo llogaret palabra que en valenciano tiene el significado de: alqueria, forn, i molí, lugar que hasta en los últimos momentos de su existencia guardaba un entrañable sabor entre huertano y artesano, en donde sus moradores se prodigaban entre sí, un trato como si de una familia bien avenida se tratara, y por la cual cosa se conocían todos por sus afectivos sobrenombres, ahora entre otros queremos recordar a los establecimientos que completaban el censo allá por la mitad del siglo XX fueron la botigueta del Cabut, el Cafetí del Gafarró, y el forn del Alcalde, sin olvidar los pequeños y circunvecinos, Barrio Farol, Barrio Perolets, Barrio la Figuera, camí Transits, camí Paterna, camí Nou, y el Calvari. Las fiestas tradicionales de Tendetes, siempre coincidían en el segundo domingo de octubre, y duraban tres días, donde en gastronomia descollaban entre otros, el típico arros amb fesols i naps con que se obsequiaba a la multitud de visitantes forasteros. Geográficamente nuestro antiquísimo caserío, se encontraba situado donde ahora se hallan las calles, Mauro Guillem, Valle de Laguar, Joaquín Ballester, Gregorio Gea, Ricardo Micó, Elías Borrás Castelló, y otras calles contiguas, todas ellas extrañamente rotuladas con nombres de significación marinera, y por lo tanto ninguna de esas calles, con nuestros históricos y confianzudos topónimos valencianos. Los primeros documentos localizados que hace mención a este caserío, los encontramos en un trabajo realizado referido a Jaume Matéu, quien realizó los retablos, Mare de Déu amb el Xiquet i àngels músics, col·lecció particular y el retablo de la parroquia de San Lorenzo en la partida de les Tendetes de Marchalena (1418), (…)”. Y en Los Llibres de Avehinament de 1400-1449, y el contenido exacto de su redacción es la siguiente: (759) -“3º-IX-1424. Pedro Ferris, laurador, ex vecino de Liria; habita 'en les tendes de Marchalena tras lo monestir de la Çaidia'. Avec. Por 10 años. (Sic). Esta es la brevísima historia de este caserío que en sus principios tan vinculado estuvo con el popular y típico Marjalena/marchalenes. El significado del topónimo Tendetes, en un próximo Capitulo, los pretendemos analizar.Continuara.
Bibliografía.® Museu de Belles Arts de Castelló
Textos: David Montolío Torán, Sonia Cercós Espejo
Fotos.-Juan B. Viñals Cebriá

sábado, enero 03, 2009

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XIII)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XIII)
Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XIII) Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá


Estos días festivos del año nuevo 2009, hemos dado descanso a los documentos históricos, y hemos aprovechado las fiestas para ver de cerca como marchan las nuevas obras de ampliación del Parque de Marchalenes. Si hubiera que destacar una nota característica de este nuevo parque cuya última fase acaba de iniciarse, esta sería sin duda su tardanza en concluirse, pues hay que recordar que la primera fase se ejecutó entre los años 1998 y 2001, seguida de una primera ampliación entre 2001 y 2003. Con esta última fase quedará definitivamente resuelto este parque urbano que, además de su zona ajardinada, contiene la rehabilitación y adecuación como servicios públicos varias construcciones de relativo valor histórico. .
Diremos que este parque, se encuentra situado en el septentrión de la ciudad de Valencia, cerca del viejo cauce del río Turia, que, cuando esté acabado, se dice que tendrá una extensión total de casi 80.000 m2, en su interior alberga llamémosle tres alquerías, y una casa de recreo, construcciones más o menos vinculadas con el pasado agrícola de este viejo arrabal, y que con su conservación se pretenden recuperar como dotaciones públicas para el vecindario de este populoso barrio de Marchalenes.
El vecindario de este típico barrio hemos podido constatar la colosal marcha de la barriada gracias a este espacio polivalente que, además de ofrecer un lugar para el paseo y el descanso, cuando esté terminado dará respuesta a algunas de las inquietudes sociales, culturales, deportivas -gracias al polideportivo- que alberga las piscinas, y donde tiene el recinto de juego el histórico club de fútbol Marchalenes, y al Parreta CF, con diferentes tipos de juegos pensados para niños y adultos, que van de los toboganes, columpios y balancín -más tradicionales- a otros más llamativos, como los troncos de estiramiento, pirámide de cuerda escalable, caracoles tobogán, serpiente laberinto y aparatos para relajación y practica para ejercicios físicos.
Lo más anacrónico el rotulo del Parque de Marxalenes, en cuya grafía se pierde todo sinonimia con la palabra originaria de –les terres marjalenques- y del posterior Marjalena, nombre de este arrabal acreditado en el siglo XV. Con una más que pequeña muestra se pretende modestamente que el agua sea protagonista -que haciéndose presente a través de un modesto ullal, que se representa, la laguna, las albercas y las esculturas fuentes, al tiempo que rinde un modesto recuerdo a nuestro pasado lacustre. Los paseos toman su nombre de las distintas especies, dando lugar al paseo del Ginkgo, del Olmo, del Sauce, del Chopo, del Fresno, del Almez, del Roble Valenciano, de la Carrasca, del Pino, del Algarrobo y del Olivo. Sin olvidar la presencia del valencianisimo y oloroso Romaní (romero).Pero el pasado también surge, ciertamente, a través de algunas edificaciones, que han sido rehabilitadas y mejoradas en su integridad, confiriéndoles un nuevo uso público: la Alquería de Barrinto, del siglo XIV, en la actualidad la biblioteca Joanot Martorell; la Alquería Félix, también del XIV, alberga el Aula de la Naturaleza; la Alquería Foraster se ha convertido en local de almacenamiento de los utensilios para el parque; y las Antiguas Cocheras, una de las primeras construcciones del ferrocarril, de finales del siglo XIX, que contienen un local para la Tercera edad y un modestísimo Museo dedicado al Trenet. No existe ningún recuerdo que perpetúe el nuevo adoquinado junto la alqueria del Barrinto, que posiblemente escondan vestigios de la vía romana.Este es el paseo dado unos días de año nuevo 2009, por un octogenario marjaler por el parque de nuestro antiguo y popular
barrio de Marjalena/Marchalenes. Continuará.
Fotos.-Juan B. Viñals Cebriá

sábado, diciembre 27, 2008

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XII)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XII)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

Exponíamos en nuestro capitulo anterior que.-“(…) Asensio Cañizares, en su Nomenclátor, correspondiente al año 1876, p. 188, concede carta de naturaleza y dice.-Distrito de Serranos. Barrio Sexto. Calles, Marchalenes, Montañana (desaparecida, junto biblioteca Juanot Martorell), Poblado. Casas de Real (Antiguamente Vía de Bétera, en el año 1934 se rotuló con el nombre de calle Actor Mora (coloquialmente conocida como carrer Mija Galta).Caminos. Nuevo de Burjasot (actual avenida Burjasot), Llano de la Zaidia, Viejo de Burjasot (desde 1968, calle Bautista Esteve Ximeno), Viejo de Liria (restos de la calle Marchalenes junto Huerto de la Estrella). Travesía de Marchalenes, vulgarmente denominada del Barranquet (desde 1940, calle Arzobispo Fabián y Fuero).La lectura del parágrafo anterior ha movido a que algunos vecinos quieran conocer los nombres que anteriormente tuvo la actual calle de Arzobispo Fabián y Fuero, por lo tanto en el presente capítulo queremos satisfacer a todos los interesados en conocer los diferentes nombres por los que ha sido conocida desde la remota antigüedad la actual calle Arzobispo Fabián y Fuero. Lo primero que deseamos exponer es que la actual calle Arzobispo Fabián y Fuero no guarda ningún parecido geomorfológico como la que antaño gozaba (hasta la década de los años setenta), esta peculiar vereda donde formaba un zigzag que venia a salir por donde ahora se encuentra la calle Málaga próxima a la avenida Burjasot, por medio discurría la caudalosa acequia de Mestalla y en tan gran emporio se conformaban los brazos de Algirós, y Rambla donde habían plantados muchos árboles de moreras, en aquella época de la efervescencia de la cria del gusano de seda. El primer documento encontrado hace referencia ha Camino Azagador de Paterna, consta en una escritura de compraventa fechada en el año 1709, en la que Don Alfonso Zanoguera, Gentil Hombre de Cámara del rey y poseedor del Mayorazgo que fundara el Doctor Don Joan Marco de Bas, dice.-“Y a los de mi Consejo, presidentes y oidores de mis Audiencias y cancillerías y a otros cualquier mis jueces y justicias de estos mis reinos y señoríos que guarden y cumplan, y hagan guardar y cumplir esta mi carta y lo en ella expresado. Dado en Madrid a Veynte y tres de Julio de mil setecientos y nuevo. Yo el Rey. “Molino de la Marquesa (…) y el otro llamado de Bas en el distrito de Marchalenes (…) que linda dicha novena parte de tierra, por un lado con el Camino Azagador de Paterna, acequia en medio (…)”. En el apunte que sigue, hacemos referencia a la nota que aparece en la pagina 58, apartado 26, del libro debido a nuestro muy admirado historiador cassolà d` adopció Ignasi Mangue Alférez, titulado “Marxalenes: de (…) 2001. ”En la Vega de Valencia y Camino Azagador nombrado de Paterna que tiene su entrada por la bajada del Puente Nuevo sobre la izquierda y su salida, a otro lugar de Paterna, a los veinte y un días del mes de Octubre de mil setecientos y cinco años (…) La composición del Camino desde el Puente después de la baxada del Puente Nuevo y Partida llamada del Quemador hasta pasado, las casas comúnmente nombradas de Tendetes, adonde da buelta el Camino de á Paterna, ha corrido siempre según se presento por el lugar ó comun de Campanar…AHMV, Propiedades y lindes y amojonamientos, exp.2(1765). Una noticia curiosa de cuando discurría el año 1897, dos emprendedores metalúrgicos valencianos, Miguel Devís Pérez y José Noguera Chuliá, fundan en esta calle en aquellos tiempos nombrada Primera Travesía de Marchalenes, los Talleres Devís -Noguera. La nave original se conserva en buenas condiciones, no así el edifico de oficinas, ni el pasaje que conectaba la antigua calle de Marchalenes (actualmente Doctor Olóriz), con el Llano de la Zaidia (en la actualidad Avenida Constitución). Aquellos embrionarios talleres después se trasladaron al Camino Real de Madrid. Cuando se trasladaron, después las dichas instalaciones pasaron a ser utilizadas por los Labradores de la Vega, que por aquellos tiempos se encargaban de la limpieza y baldeo de Valencia, era su gerente y se encontraba al frente de dicha empresa de servicios don Antonio Cebriá Ballester.*** Últimamente el Consejo de Administración de RENFE-Operadora, en su reunión de ayer, día 28 de noviembre de 2006, aprobaron la constitución de ERION, Mantenimiento Ferroviario, S.A., Sociedad participada en un 51% por Vossloh España y en 49% por RENFE. ***Nombres por los que desde hace más de trescientos años se ha conocido la actual calle Arzobispo Fabián y Fuero -Camino Azagador de Paterna. Escritura 1709. -Travesía de Marchalenes (popularmente barranquet). Nomenclátor 1876. -Primera travesía de Marchalenes. Anuncio Municipal. Periódico Las Provincias 1919 -Calle Trinquete. Plano urbano de Valencia. 1926(popularmente calle Trinquet) -Arzobispo Fabián y Fuero. Acuerdo Municipal 04-09-1940. Continuara.
Fotos.- Juan B. Viñals Cebriá

sábado, diciembre 20, 2008

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XI)

Marchalenes: poblado, arrabal, o partida, nunca alqueria (XI)
Marchalenes: poblado, arrabal o partida, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

En capítulos anteriores explicábamos que habíamos observado el fenómeno que los grandes hombres de la historiografía de Valencia que habían participado en la elaboración del documento que aparece publicado en el Nomenclátor de 1873, (la relación de las personalidades figuran en nuestro capitulo IX), ninguno de ellos hace mención al nombre de tan típico barrio, aun cuando queda especificado textualmente que:
“Es innegable que el dilatado Barrio circunvecino de dicha Puerta es el más precioso de la Ciudad”. Otro acontecimiento que viene a corroborar cuanto hemos dicho anteriormente, es nada más, ni nada menos, que las “Observaciones sobre la Historia natural, Geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia. Por Don Antonio Josef Cavanilles.Por Orden Superior.En Madrid, en la Imprenta Real, año de 1795”. Después de que haber narrado el sabio Cavanilles todo cuanto habia visto en su recorrido por los alrededores de la ciudad de Valencia, al aproximarse a nuestro territorio deja el camino natural, se adentra por la calle Sagunto, donde la narración prosigue de la manera siguiente.- “(…) La calle de Murviedro es un arrabal tan capaz que podria por si sola formar una ciudad decente. Prolóngase cerca de un cuarto de legua con edificios unidos a una y otra acera, sin los muchos que quedan ocultos en el campo; desminuye al fin el numero de casas, y se descubre por todas partes un terreno igual, fértil y sumamente aprovechado, Cáñamos, trigos, maíces, judías y hortalizas ocupan alternativamente las áreas, sobre las cuales sale aquel inmenso bosque de moreras, cuyo fruto es casi imposible calcular. Al Poniente de este arrabal yace la corta aldea llamada de la Esperanza, y más a allá, no lejos de la ribera del Turia, Campanar, pueblo en otro tiempo de 80 vecinos, y actualmente de 300(…)”. Como hemos podido comprobar, el escrito que antecede corresponde cuando finalizaba el siglo dieciochesco, cuando el botánico Cavanilles, se dispone a desplazarse al pueblo de Campanar, y lo hace de manera extraña atravesando la ruta de los Ollers (actualmente calle Olba), hasta alcanzar el desaparecido convento de la Esperanza (Huerto de la Estrella, edificado en parte sobre el principio del camino Real Liria a Marchalena) como nos muestra el plano adjunto realizado por tan ilustrado erudito, y después se adentraría atravesando por el puente del “anaell” (Plaza Poeta Salvador Rueda), cuando lo normal hubiese sido caminar junto los pretiles del puente de Serranos y dirigirse al Pont Nou o de San José, donde se encontraba precisamente el camino de Campanar, camino, que queda acreditado que se encontraba en ese lugar, según se puede comprobar en el plano del Padre Tosca, que se exhibe en el Ayuntamiento de Valencia. Queda más que demostrado que el erudito Cavanilles, al encontrar distorsionado el nombre de Marchalenes decidió silenciarlo como así mismo ocurrió en el documento rescatado por Carboneres, en su nomenclátor de 1873. Tres años después Asensio Cañizares, en su Nomenclátor, correspondiente al año 1876, p. 188, le concede carta de naturaleza y dice.- Distrito de Serranos. Barrio Sexto. Calles, Marchalenes, Montañana (desaparecida, junto biblioteca Juanot Martorell), Poblado. Casas de Real (Antiguamente Vía de Bétera, en el año 1934 se rotuló con el nombre de calle Actor Mora (coloquialmente conocida como carrer Mija Galta).Caminos. Nuevo de Burjasot (actual avenida Burjasot), Llano de la Zaidia, Viejo de Burjasot (desde 1968, calle Bautista Esteve Ximeno), Viejo de Liria (restos de la calle Marchalenes junto Huerto de la Estrella). Travesía de Marchalenes, vulgarmente denominada del Barranquet (desde 1940, calle Arzobispo Fabián y Fuero).En este último Nomenclátor, es cuando encontramos el progreso de la utilización del distorsionado Marchalenes, Don. Antonio José Cavanilles y Palop (nació en Valencia el 16 de enero de 1745 y fallecido en Madrid el 5 de mayo de 1804) fue historiador, botánico, naturalista y geólogo. Se ordenó sacerdote en Oviedo en 1772, cuando ser botánico y cura iba unido en la mayor parte de las ocasiones. Entregado a la docencia, marchó a París en 1777 para estudiar botánica con Antoine Laurent de Jussieu. Don Antonio José Cavanilles Palop, fue un genio entre los Genios. Así lo han calificado cientos de historiadores, naturalistas, montañeros, biólogos, botánicos y científicos a lo largo de los tiempos. Don Antonio José Cavanilles y Palop fue un GENIO de su época. Y GENIO en mayúsculas, ya que estudió nuestras montañas, animales, plantas, pueblos y gentes de una manera tan exacta y minuciosa que nadie al día de hoy ha podido igualar. Por lo tanto, he aquí nuestra extrañeza y por eso notamos en falta que tan esforzado y meticuloso investigador ignorara el nombre de este territorio como las consecuencias de la problemática del cultivo del arroz que en estas tierras se cultivaban, ya que al botánico valenciano le preocupó, y su lucha se inscribe dentro de la polémica en torno a la relación entre este cultivo y las epidemias de tercianas vivida por la sociedad valenciana del siglo XVIII, que aparecen en sus trabajos, recogidos en multitud de estudios. Continuará.
Fotos.-Juan B. Viñals Cebriá

domingo, diciembre 14, 2008

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (X)

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (X)
Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia.
(Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

En el preámbulo de los dos artículos precedentes exponíamos que en el transcurso de nuestras personales investigaciones hemos observado que algunos de los más excelsos eruditos valencianos de diferentes épocas prefirieron ignorar, o bien silenciar en sus documentos, los imprecisos Marchalenes/Marjalenes. Al día de hoy aun se hace más patente tal confusión, cuando sorprendentemente grandes personalidades del saber, cuando escriben en valenciano, o inclusive castellano, abrazan como tabla de salvación el anacrónico Marxalenes. La pregunta que surge de inmediato es la siguiente. ¿Cómo se suscitó la distorsión de este topónimo tan valenciano? Ha esta pregunta cabe contestar, que lo encontrado más aproximado a MARJALENA nombre originario de nuestro peculiar territorio es lo escrito por el Doctor Bartolomé Combes, ilustrado cura del circunvecino pueblo de Campanar, quien en 1714, dejara escrito lo siguiente.-“Encaminose en drechura al llano de la Zaydia, de allí por Marjalenas al Convento de (…).” (Sic)Para autentificar cuanto hemos escrito en nuestro primer parágrafo del presente capítulo de la mano de Manuel Carboneres (1873), Archivero del Ayuntamiento de Valencia, reproducimos los principales fragmentos de un extensísimo documento datado en 1779, donde participan algunas de los más distinguidas personalidades de la historia de Valencia de los siglos XVIII, y XIX, y en cuyo documento se buscan todos los adjetivos para no mencionar el determinativo nombre de nuestro barrio, o arrabal.“(…)
El primer punto de que trata el proyecto es la ampliación de los Muros de esta Ciudad, señalando los límites por donde podrán dirigirse, fundándose en las sólidas, justas y útiles razones que se expresan, suponiendo que seria la tercera vez que se amplificaría la Ciudad, lo que iremos descubriendo en este documento. Pagina VI, parágrafo segundo.-“
El segundo proyecto y que puede suplir al primero, en algún modo para el intento, es abrirse el Portal Nuevo, que se halla junto el convento de San José.En la última extensión de la ciudad, hecha como se va dicho en tiempo del Rey d. Pedro IV de Aragón, solo quedaron las Puertas antiguas (…)”Las referencias concretas a nuestro barrio y que se silencia su nombre, son las siguientes.- “(…) En inteligencia de todo vamos a exponer nuestro dictamen sobre el punto de abrirse el Porta Nuevo.Es innegable que el dilatado Barrio circunvecino de dicha Puerta es el más precioso de la Ciudad por estar elevado entre Poniente y Norte y por consiguiente gozar de los aires más saludables que vienen de la parte de los montes; sus aguas son las más excelentes del resto de la Ciudad, porque sus manantiales son disputa los más tersos y puros, ya por la proximidad del río, ya porque no teniendo inmediación de los valladares que cruzan por el centro de la misma, no participan de su por sus hidrofilacios de las inmundicias que ellos arrastran; pero también es cierto que en medio de tan excelentes ventajas, no hay Barrio menos habitado que personas de distinción, sin embargo de que en él se encuentran muchas casas grandes y acomodadas, sin duda, por no pasar por la incomodidad de buscar las salidas de la Ciudad, que se hallan muy distantes y extraviadas: Con que abriéndose dicha Puerta Nueva es indudable que muchos irían gustosos a establecerse en aquel Barrio, que entonces seria el más apreciable por la excelencia del terreno, y por la comodidad de poder salir prontamente al campo a que seguiría forzosamente, que siendo dicho Barrio muy abundante en huertos y patios despoblados necesariamente se edificarían en ellos muchas casas por la mayor ventaja que podrían producir, y en esta parte se dilataría y ensancharía la población para sus habitadores; y por consecuencia se desahogaría mucho la estrechez en que se vive en el resto de la Ciudad por la escasez de casas grandes , y así serian menores los alquileres que en el día se pagan. Y he aquí una de las grandes utilidades que se seguirían de esta operación, y por ahora supliría de algún modo a la primera parte del Proyecto de extender los muros de la Ciudad.La segunda razón de utilidad y conveniencia que se seguiría a más de la comodidad, que lograrían los habitadores de aquella tan preciosa parte de de nuestra vega de extramuros en introducirse en la Ciudad, sin el rodeo que ahora, es el desahogo del gran comercio y concurso que entra por las Puertas de Serranos y Quarte, por las cuales se introduce todo cuanto viene por la parte de Castilla, la Mancha, Aragón (…)”.Se observa como fenómeno extraño, que todos de todos los grandes hombres de la historia de Valencia que intervienen en la elaboración del mencionado documento (relación que figura en el capitulo anterior), ninguno haga mención al nombre del barrio, cuando si queda especificado en el mismo que es.- “Es innegable que el dilatado Barrio circunvecino de dicha Puerta es el más precioso de la Ciudad” Continuará.
Bibliografia: Manuel Carboneres Quiles.-"Nomenclator de Valencia 1873".
Fotos.-Juan B. Viñals Cebriá

lunes, diciembre 08, 2008

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (IX)

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (IX)
Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)
Juan B. Viñals Cebriá
Dejábamos señalado expresamente en el capítulo anterior que en nuestras particulares investigaciones hemos observado que algunos de los más excelsos eruditos valencianos en sus respectivas épocas prefirieron ignorar en sus documentos escritos los imprecisos Marchalenes/Marjalenes. Al día de hoy aun se hace más patente la confusión, cuando sorprendentemente grandes personalidades del saber, abrazan como tabla de salvación el anacrónico Marxalenes. La pregunta que surge de inmediato es la siguiente. ¿Cómo se suscitó la distorsión de este topónimo? Ha esta pregunta cabe contestar, que lo más aproximado encontrado al nombre de nuestro peculiar territorio posiblemente sea lo escrito por el Doctor Bartolomé Combes, ilustrado cura del circunvecino pueblo de Campanar, quien en 1714, dejara escrito lo siguiente.-“Encaminose en drechura al llano de la Zaydia, de allí por Marjalenas al Convento de (…).” (Sic)Para autentificar cuanto hemos escrito en el primer parágrafo del presente capítulo de la mano de Manuel Carboneres , Archivero del Ayuntamiento de Valencia, reproducimos fragmentos de un documento de 1873, donde participan lo más distinguido de las letras valencianas.-
“Escrita tenia la introducción o prólogo del nomenclátor, cuando a mis manos vino el libro de Documentos de Actas pertenecientes al año 1779, y encontrando en dicho libro un informe suscrito por D. Mauro Antonio Oller y Bono, D. Bernardo Ynsa para que se abriera al publico la Puerta de San José, he creído oportuno publicarlo, por ser inédito y para que tengan conocimiento de él los lectores, por contener dicho informe muchos datos históricos, y noticias curiosas de esta ciudad. Para la confección de este Nomenclátor me han servido de mucho los escritos de D.A. Orellana, D.L. Lamarca, de quien copio algunas notas. D. V.Boix, y D. J. Gárrulo, que han hecho trabajos de esta índole: doy paso las más expresivas gracias a D. José Calbo, arquitecto de este Municipio y a D. Manuel Calbo por haberme suministrado algunos antecedentes históricos referentes a puertas y calles.He aquí el informe:
MUY ILUSTRE SEÑOR: En cabildo de 19 de enero del año pasado 1778, se vio la carta adjunta de don Pedro Francisco de Pueyo, Intendente de este Exerto, y Reino, remitiendo a esta ciudad la representación que le habían hecho los entonces Señores Síndicos Procurador General y Personero del Público D. Matías Perelló y Marqués de Mirasol, que también acompaña en orden basto Proyecto, que se les propuso de ampliar los Muros de ella, con la extensión, que la misma representación explica, y de abrir la Puerta llamada vulgarmente Portal Nuevo, que se halla junto al Convento de San José, todo a fin, de con presencia de los antecedente que obrasen en el asunto, y sobre igual o semejante proyecto expusieron V. S.S. sa dictamen: Pensamientos verdaderamente sublimes, a ser asequibles en todas partes, y que a la verdad darían mucho honor a infinitas ventajas a esta Ciudad y su Pueblo(…).El primer punto de que trata el proyecto es la ampliación de los Muros de esta Ciudad, señalando los límites por donde podrán dirigirse, fundándose en las sólidas, justas y útiles razones que se expresan, suponiendo que seria la tercera vez que se amplificaría la Ciudad (…)”.Continuara.

sábado, diciembre 06, 2008

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VIII)

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VIII)
Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Misceláneas de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

Para los lectores que por primera vez entran en este portal, a manera de introducción les diremos que lo que en este blog se viene escribiendo sobre el originario nombre del Marchilienam del Repartiment, territorio lacustre situado al norte de la ciudad de Valencia, vora el desaparegut riu, y de su histórica, contando siempre con sus correspondientes soportes documentales, o con los válidos testimonios de personas de solvencia que son merecedores de toda nuestra confianza. Fruto de las enseñanzas extraídas, nos permite seguir manteniendo con toda firmeza, que el nombre de este poblado o arrabal emergió como consecuencia de las tierras marjales que se formaban en aquella extensa explanada, llanura o conca. Otra cuestión, que queremos aclara es que en ningún documento de los consultados aparece el calificativo de alqueria. En el presente capítulo salimos nuevamente a la palestra para objetar, aunque de manera extremadamente cordial, con nuestro admirado Ignasi Mangue, laborioso historiador cassolà de adopció, por el titulo dado a su libro.- “Marxalenes de alquería islámica (…). 2001.”Del referido libro, extraemos de su introducción este significativo parágrafo, el cual nos muestra las muchas dudas que mantiene su autor con respecto al significado del nombre que identificaba a una franja de tierras marjalencas en este territorio a la vera del Turia.-
“La mayoría de lugares que nos rodean y dan forma a nuestra existencia en el día a día de nuestras vidas suelen tener un nombre que se corresponde con una identificación más o menos histórica de elementos pertenecientes al universo cotidiano de nuestros ancestros, o simplemente hechos y acontecimientos ordinarios de nuestro presente o pasado más inmediato. Aunque bien pudiera suceder como en el caso que nos ocupa, que la palabra que identifica el espacio geográfico de coexistencia con nuestros vecinos, nos resulte un anacronismo de difícil entendimiento y el origen de su nombre histórico nos sea desconocido e irremediablemente extraño (…).”
Leído lo que antecede, en sucesivos capítulos intentaremos desentrañar el enigma, y al mismo tiempo expondremos de nuevo cual fue el origen de tan controvertido nombre. En nuestras investigaciones hemos encontrado que algunos de los más excelsos eruditos valencianos, prefirieron ignorar en sus documentos los imprecisos Marchalenes/Marjalenes. Al día de hoy aun se hace más patente la confusión cuando sorprendentemente personalidades del saber abrazan como tabla de salvación el anacrónico Marxalenes. La pregunta que surge de inmediato es la siguiente. ¿Cómo se suscitó la distorsión de este topónimo? Pero antes de responder diremos que también observamos que estos y otros enigmas suceden, igualmente, con los nombres de los circunvecinos Tendetes, l`Olleria, Benicalap, etcétera, como queda manifestado en algunos de ellos en el Repartiment y posteriores documentos -que al día de hoy esconden su historia; una maraña de plazas y calles con nombres totalmente extraños a la originaria toponimia que se disfrutaban antaño estos entrañables poblados, alquerías, o llogarets valencianos.
Bibliografía
Ignasi Mangue Alférez.-“Marxalenes: de alqueria (…)”
Fotos.- Juan B. Viñals Cebriá

sábado, noviembre 29, 2008

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VII)

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VII)
Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia.
(Recuerdos de su historia)

Juan B. Viñals Cebriá

El PORTAL NOU
Nuestro entrañable y circunvecino portal Nou, quien con sus dos grandes atalayas, a semejanza de las torres de Quart, aunque de menor proporción, recibió varios nombres siendo el de Portal Nou, el más utilizado en aquella Valencia antañona, todo como consecuencia de ser el último que se abrió en el lienzo de la muralla del siglo XIV (1356). Sus dos atalayas miraban orgullosas todo el extenso territorio de las ubérrimas huertas de Marjalena/ Marchalenes. Las referidas torres, posteriormente también fueron conocidas por portal de Campanar, por su proximidad con este poblado huertano, y portal de San José, igualmente por su inmediación con el puente de este nombre. El puente de San José, desde principios del siglo XVII, se le asignó este nombre por encontrarse junto al convento del mismo nombre. Con respecto a su apertura difieren los cronistas locales, pero si seguimos la autorizada publicaciones de Manuel Carboneres Quiles, nos recuerda en su Nomenclátor de 1873,en el que se explica que "se consideró por el señor rey don Pedro IV de Aragón, 435 años ha, que eran precisas tantas puertas para desahogo de los vecinos y moradores de esta ciudad; y aún en el año 1419 se tuvo por conveniente abrir la puerta de que se trata, dicho coloquialmente portal Nuevo, con su dos significativas torres y a cuyo frente se construyó en el año 1606 su famoso histórico y pétreo puente de san José, o pon Nou. .
En el año 1707, por real orden de Felipe V, cerráronse las puertas de la ciudad, y entre ellas las del portal Nuevo o de San José, que ya en repetidas ocasiones habia sido clausurado a causa de diferentes, y diferenciadas circunstancias etc. Pero viéndose más tarde la necesidad de aliviar la recaudación de arbitrios de las puertas de Serranos y Quart - debido a la gran afluencia de comerciantes, artesanos de la seda y huertanos que transitaban hacia la zona de Campanar, Tendetes, l`Olleria, Beniferri, Benicalap, Benimamet y Paterna.- abriose a instancias de la ciudad el portal de San José, el día 20 de enero de 1780. Existía antaño una leyenda, o costumbre muy arraigada, y es cuando se encontraban unos marjalers, que rebasaban la gran puerta de entrada del Portal Nou, decían.- “Ja estem a València. -I quan havien sobrepassat la porta d'eixida deien, -ja estem a casa”.
En una lapida que habia instalada en este portal recogía las más reputadas efemérides que protagonizaron las mismas donde se podía leer lo siguiente: “(…) por este portal entraron las tropas invasoras francesas el día 14 de enero de 1812, capitaneadas por el futuro duque de la Albufera, general Suchet".
Relato que nos deja constancia de aquellos azarosos y agitados tiempos.- Dicen, que a las 8 de la mañana del día 28, de junio de 1808, dos columnas francesas avanzaron a retaguardia de la caballería, parándose a la vista de la ciudad. Al poco llego Moncey estableciendo su puesto de mando en una alquería que bien pudo ser Tendetes, y volvió a conminar a la rendición, recibiendo la misma respuesta. Sobre las 12 avanzaron las dos columnas francesas sobre las puertas de Quart y Sant Joseph. La primera se vio detenida por el foso delante de la puerta y el fuego de las piezas y el de fusilería desde lo alto de las torres, lo que les obligo a parapetarse en las casas próximas. La otra columna se vio sorprendida en su camino por el fuego del fuerte de la próxima torre de Santa Catalina. (La dicha torre de Santa. Catalina, se encontraba en la muralla que existía en el paseo de la Pechina, donde actualmente se encuentra la calle de Na Jordana), en ella, se construyó un fuerte con sacos terreros, un foso, posicionando 4 piezas de artillería, que hicieron retroceder y atrincherarse en las huertas entre las acequias de Rascanya y Mestalla, próximas al pont del anell, junto al molino del Palomar, después llamado molino de la Esperanza, donde en su hondonada se debió de posicionar la artillería francesa, precisamente serian estas piezas las que destruyeron gran parte del Convento de la Esperanza, en Marjalenes. Mientras en la puerta de Quart los franceses no podían avanzar ni retirarse, debido al nutrido fuego que recibían desde el cañón del primer piso y del de la puerta que ya no disparaba a través de la tronera, Joan Batiste Moreno, armado solo con una espada, se dedicaba a abrir la puerta para dispararlo y a cerrarla para cargar. Como la munición comenzaba a escasear, se dedicaron a cortar trozos de rejas y balcones para convertirlos en continuada munición en tan cruento enfrentamiento bélico.
Así las cosas y pasando grandes apuros, diose la circunstancia de que en la fecha que se expresa en la referida inscripción entraban las tropas invasoras con el mariscal Suchet al frente, por el inmediato portal de San José. Se dice que.-“Entre las monjas refugiadas en el cercano convento había una que era sobrina del mencionado mariscal del Ejército francés. Y habiendo recurrido a su distinguido tío, la religiosa carmelita obtuvo de él la tan necesitada ayuda y protección”.
Fue este convento de San José, según citan nuestros historiadores.- “Verdadero museo de valiosos objetos de arte, como cuadros y ornamentos sagrados”. Fue construido en 1588 y adornado con un hermoso zócalo de “rajoletes maniseres” (azulejos valencianos), del siglo XVIII y una bien trazada espadaña de estilo castellano.
Nuestro portal Nou, o de San José, con el puente -también de San José- o pont Nou, daba comienzo del itinerario hacia los históricos Paterna por Tendetes, y Liria (Edeta), a través de Burjasot. El que fue gran critico de arte Elías Tormo y Monzó después de mencionar la restauración de este puente de San José en 1607, comenta: "Posteriormente ha sido feamente ensanchado, perdiendo las grandes esculturas".
Efectivamente, las esbeltas imágenes de San Luís Beltrán y Santo Tomás de Villanueva fueron retiradas al almacene municipal y, desde hace pocos años, adornan el acceso al puente de la Trinidad, por la parte de la calle Pintor López; mientras que las barandas de hierro del viejo puente de San José -destruidas por la riada del año 1957-y fueron nuevamente colocados los petriles marmóreos, sobre el pretil izquierdo destaca una bien esculpida imagen de San José. Las crónicas de la época dicen,-“El día 19 de Marzo de 1951, es una fecha de feliz recordación para todo el mundo que ama y siente las fiestas de las fallas, en tan señaladísimo día, fue solemnemente inaugurado el monumento a San José, Santo Patrono de las fallas en el puente que sobre el río Turia lleva su nombre en Valencia. El acto estuvo presidido por el Ministro de Educación Nacional, don José Ibáñez Martín, la Fallera Mayor de Valencia Pilar Ibáñez Martín-Mellado. A los que acompañaban Autoridades y, Maruja Peiró Lázaro, Fallera Mayor de Doctor Olóriz –Arzobispo Fabián y Fuero y, respectivas Cortes de Honor. Bendijo el monumento el Arzobispo de Valencia don Marcelino Oloachea y Loizaga.Amenizó tan importante acto, la banda de música del Regimiento de Infantería nº 21, quien entre otras interpretó. -El Fallero, se cerró el acto, a los sones de los Himno Regional Valenciano que fue coreado por el numerosísimo público asistente. En último lugar, sonaron los compases del Himno Nacional de España. ***
El monolito sobre una peana de color imitación de los pretiles del río, se encuentra el Patriarca San José artesano de 2,40 metros de altura, esta labrado en piedra, en el que el santo figura de pie junto al niño Jesús sentado frente al banco de carpintero, idealista a la manera clásica y moderno en su factura, es obra del galardonado escultor valenciano, don Octavio Vicent Cortina (Premio Nacional de escultura), ayudado por el marmolista Roca Doménech; dicho monumento está esculpido sobre piedra de mármol nacional blanco, circunda parcialmente la peana un pequeño enrejado que sirve para depositar los ramos de flores; en el centro del mismo, figura la silueta en hierro del escudo de la comisión de la falla de Doctor Olóriz- Arzobispo Fabián y Fuero.En el monumento figura este expresivo texto: LAS FALLAS A SU SANTO PATRÓN Esta tan interesante iniciativa corrió a cargo del entusiasta y dinámico fallero don Manuel Lahuerta Grancha, (presidente de la falla Doctor Olóriz, organizadora del acto y, miembro de la Junta Central Fallera), El monumento fue costeado por suscripción popular de Valencia y de manera particular por todo el mundo de las fallas. Terminado el acto religioso la Fallera Mayor de Valencia acompañada por las autoridades asistentes al acto y falleras se dirigieron a la Casa Valenciana de Caridad donde se sirvió una comida de honor para todas las personas acogidas en tan benéfico centro valenciano.
Lamentablemente hace unos cuantos años el monumento sufrió el ataque por parte de algunos vándalos y como consecuencia de la agresión sufrida apareció roto el mazo que en su mano sostenía el niño, tristemente la restauración se hizo con un mármol de diferente tono. EL PORTAL NOU, O DE SAN JOSÉ
Hoy día el portal ya no existe, fue derribado en el año 1868. Algunos de sus fragmentos se pueden encontrar en el interior de la hondonada del túnel que circunda próximo a la Casa de Socorro.
En el lugar donde antes se encontraba el mencionado portal Nou, ahora en la actualidad se ha levantado una columna toscana renacentista, con una imagen de la Virgen del Carmen de gran veneración en esta popular barriada.

Bibliografía
Juan Luís Corbin Ferrer
Juan B. Viñals Cebriá.

sábado, noviembre 22, 2008

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VI)

Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria (VI)
Marchalenes: poblado o arrabal, nunca alqueria, debido a que el topónimo germinó en la hondonada donde se conformaban las diferenciadas tierras marjales a la vera del río Turia. (Recuerdos de su historia)
Juan B. Viñals Cebriá
La puerta principal de la al quería de Guinart, cuya entrada se encontraba en el originario “camí de Burjassot” donde formaba esquina y en ese lugar había una “font”. La otra esquina con la que se formaba la entrada del legendario “camí” era una planta baja donde había una tienda: “botigeta de Ramoneta” y en el piso alto tenía la vivienda la familia el “tío Pepitón”, que en la década de los años treinta, fue nombrado alcalde Pedáneo de barrio. Como queda señalado, la conocida coloquialmente en sus postreros momentos como “alquería de Barriga”, en realidad se trataba en sus mejores tiempos de la alqueria de Severino Guinart, (1679) por ser la que te encontrabas primero en el importante camí de Burjassot (después un tramo rotulado calle Bautista Esteve Ximeno).El luego conocido “Camí vell de Burjassot” comenzaban sus números impares, con cuatro casas, sin ningún alto y su techo estaba cubierto con tejas morunas. La casa que hacia esquina con la calle de Marchalenes (antiguamente era por donde comenzaba el “Camí Real de Marchalena, a Lliria”), donde precisamente se encontraba la “botigeta de Ramoneta”, continuaban un grupo de once casas con una solo piso, aunque los últimos edificios disponían de dos alturas.
Recordar que en algunas de estas plantas bajas estaba la “botigeta del tío Pedro” y justo al lado de la “carbonería”; después unas viviendas y luego les separaba un campo, cercado también de “puncheres” y seguidamente cuatro plantas bajas con dos pisos de altura cada una. Esta finca era la más alta de este tramo. En la primera casa se encontraba la “paradeta de cacaus i tramussos” y a continuación la “botigeta de Filo. Las otras dos casas tenían tan solo una altura. Las cuatro siguientes eran de menor elevación pero también contaban con dos pisos cada una. Quedaba prolongada esta calle por un trozo de campo para huerta y, seguidamente, se encontraba la “casa del Marino”, que se localizaba por el otro lado adosada a los muros del huerto de la Estrella. La mencionada “casa del Marino” por su ubicación y forma, por la década de los años cuarenta, se desarrollaron interesantes escenas de una película inglesa.
Esta última casa reseñada como queda dicho; quedaba unida junto a los muros del huerto de la Estrella, residencia que fue de dos importantes políticos, el primero Faustí Barberá, y en la segunda década del siglo XX, y antes de ser Colegio de Monjas Mantellate, tuvo su residencia don Luís Lluch Garín, con su numerosa familia el huerto, poseía su puerta principal encarada al norte, y figura rotulada en el número 80 de la calle Marchalenes. Entre los muros de este huerto y el edificio en ruinas de enfrente, eran concretamente los restos del que fue renombrado Convento de la Esperanza, donde si torcías a la derecha podías acceder a la replaçeta, donde se encontraba establecido el afamado horno de la Esperanza (1509); si continuabas hacia Benicalap te encontrabas con las ruinas sobrevenidas durante la guerra del francés (1811), y extensos huertos que fueron propiedad de las religiosas agustinas.Después de comenzado el siglo XX, en una parte de los terrenos del huerto se construyó un triturador para la elaboración piensos para el ganado. Esta edificación tenía forma de casilla, pero sus cubiertas eran de tejas. Precisamente por debajo de esta nave discurría la acequia denominada “braç de Petra”, que figura en el Repartiment, Al lado más saliente había una finca con dos plantas bajas y su correspondiente piso alto. Estas dos casas estaban rotuladas con el número 90. Las últimas de la parte derecha de la calle Marchalenes después de construirse en el Camí Nou (1897), terminaban junto a la senda que formaba el muro del convento y a la otra parte del almacén de Obras Públicas y la caseta de los peones camioneros. Frente a estas referidas casas y antes de alcanzar el camino de Burjasot existía un amplio espacio y camino carretero donde se encontraba la “font” y la “bassa de la acequia de Petra, donde se conformaba “el Golerò”. La primera acequia después atravesar el referido huerto del convento, surgía junto a la alquería del Ciri, o Giner, y después fluía frente el caserío de la Olleria (reducto de los artesanos Olleros), la segunda acequia el Golero atravesaba descubierta hasta llegar a los muros del huerto de la Estrella, y por dentro del mismo per sequies i sequiols llegaba el agua hasta las huertas más bajas de esta partida, en el tramo descubierto había un rústico puente de gruesas piedras de rodeno, señalizado con sendos pilones de piedra de regular altura que servía para la señalización, de carros y caballerías y a los escasos vehículos a motor que circulaban por los años 1940 al 1945, que es cuando se cubrió la acequia y se plantaron tres árboles junto al Golerò y de los que ahora tan solo queda un platanero en medio de un bonito seto o rotonda, frente al referido huerto, la avenida de Portugal, avenida de Burjasot, calle Fidalgo y el desaparecido tramo de la calle de Marchalenes.
Retomando nuevamente el principio de los números impares de lo que quedó del antiquísimo nombre de Marchalenes diremos que: la suave inclinación referida al principio de esta calle, en la parte izquierda antes de llegar al ángulo que formaba la calle, existían unos corrales dedicados a cebaderos de animales porcinos, propiedad de la familia de los Bonica , después unas plantas bajas que a sus moradores se les conocía como les de Salom , a continuación una ebanistería y así hasta la calle la Bomba (assusac), este rincón se componía de varias casas, y entre otros recordaremos que entre sus vecinos se encontraban Rausell, valenciano y fallero de toda la vida, la paellera,celedonia, la peixcadora, la sordeta, mangraneta y también recordamos a el chache Hace más de medio siglo, discurría el año 1950, la calle de Marchalenes después de rebasar la calle de la Bomba, seguía largo trecho de casas compuesto por talleres y viviendas ocupadas entre otros por una pelleria, un taller metalúrgico, unos carreteros conocidos como los blancos, y entre otros recordamos a la puntillera, el gallego, una fábrica de abonos, otras viviendas y así hasta alcanzar el número 29 donde hasta el año 1939 albergaba el Casino Blasquista , centro político y de recreo donde en su teatro se celebraban funciones especialmente en valenciano. Después de este local había una finca compuesta por dos plantas bajas y dos alturas cada una, en este edificio residían entre otros la familia de un mestre obrer de vila, en el mismo edificio tenía su vivienda Venancio presidente que fue en el año 1950-1951de la falla de esta calle y padre del popular pirotécnico el traca, también residía y tenía su taller Juan Canet, gran innovador como artista de fallas infantiles. No quiero olvidar a Eulogio que como consecuencia de las gravísimas heridas sufridas durante la guerra civil le fueron amputadas ambas manos. Después la sombrerera, y la antigua alquería de Comeig que en la última escalera también existió hasta el año 1939 el casino Liberal, seguidamente los muros de la parte posterior del huerto de Gens, luego una pequeña senda que comunicaba la calle Marchalenes con la Avenida Burjasot, y a continuación un campo bastante grande empezando nuevamente cuatro casas con un piso en donde entre otros tenían su vivienda Enrique “el cacauero”, Doloretes “la de Palmera”, Manolo “el caragol”, así hasta la “casa dels ferrers”, artesanos de reconocida solvencia en reparación y construcción de aperos destinados a las huertas, luego estaba el corral “del forn”, la “porteta de darrere del Barber”, “la pórtala” de María la de “botifarra”, después la puerta accesoria del Casino de los Trabajadores, hay que significar la nula actividad política de este casino, más bien era el típico y clásico lugar de solaz esparcimiento de la mayoría del vecindario. A continuación el corral del “estanc del navero” (tabacos) y de la “tía Pepica la del segó”, Remedios la “tranviera”, después Rosa la de “Ximo”, a continuación un importante establecimiento regentado por Amparito la “carnissera”, un autentico Súper-Mercado de la época, donde se vendían toda clase de artículos para el hogar. Desde la última casa que había chaflán se accedía al camino de Burjasot, junto las desaparecidas vías del tranvía número 23 (Valencia, Burjasot-Godella). La casa de enfrente la ocupaba una tenda de olis y piensos, y por último se encontraba la escaleta de Amalín la del cachirulo, y seguidamente la conocida bassa del Braç de Petra, el Golero, i la fontHoy es imposible reconocer nada de lo que fue aquella típica calle, arteria principal del barrio de Marjalenes, donde la mayoría de sus vecinos eran modestos artesanos o trabajadores de diferentes oficios o profesiones y que podían presumir, entre otras cosas, de mantener una gran amistad y armonía entre todos ellos.Un personaje legendario en el cante valenciano fue el afamadísimo Ceguet de Marjalenes.Lo de Marchalenes-marxa i no alenes, pura anécdota, nada mas lejos de la realidad. La convivencia y la armonía tenían carta de naturaleza entre los vecinos de Marchalenes. Continuará
Bibliografía.Juan B. Viñals Cebriá.-“Marchalenes Huerta y (…)”.-2000.